Luis Mato

¿QUÉ QUEDO DEL AMOR?

A veces tengo miedo de preguntar que es el amor.
Si aún existe, si sigue habitando en nosotros
o si es solo el eco de algo que alguna vez existió.
Ya no sé. Escribo sobre él todos los días
y aún así, sigo sin comprenderlo.

Tal vez porque el amor que habita mis palabras
no pertenece a este tiempo. Es un amor de cartas
escritas a mano, de estaciones donde alguien espera
un tren con el corazón acelerado, de personas que
corren bajo la lluvia porque saben que hay abrazos
que no pueden perderse. Un amor que no calcula
cuánto demuestra, ni mide quién siente más.
Un amor que se atreve.

Pero el amor moderno dista mucho de eso.
Se ha vuelto silencio, distante y con miedo a sentir.
Ha perdido la capacidad de sorprender,
de arriesgarse y de decir en voz alta
lo que guarda el corazón. Hoy parece que todos
compiten por demostrar menos, por ocultar
lo que sienten y por aparentar que nada les importa.

Y aun así, yo sigo creyendo. Creo en las miradas
que hablan sin miedo, en las manos que buscan
otras manos, en los gestos simples que convierten
un instante cualquiera en un recuerdo eterno.

Porque amar nunca fue una debilidad.
Es la fuerza más hermosa que existe,
la que nos vuelve valientes, nos llena de esperanza
y le da sentido a todo lo que somos.

Si algo quedó resonando, quizá el poema aún no terminó.

— LUIS MATO

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