
LECTURA
Veinte mil leguas de viaje submarino
MI RESEÑA
◆El Nautilus sigue siendo una de esas invenciones literarias que parecen más grandes que la historia que las contiene. Verne consigue que el viaje submarino tenga una mezcla extraordinaria de maravilla científica, claustrofobia y libertad. Estar encerrado en una máquina permite acceder a un mundo que nadie más puede ver. Nemo es el centro magnético de esa contradicción, aunque el libro conserva deliberadamente zonas oscuras alrededor de él. Lo que me costó más fueron los largos catálogos de especies y explicaciones naturalistas. Entiendo su entusiasmo enciclopédico, pero varias veces sentí que la aventura quedaba suspendida para asistir a una clasificación. La imaginación y la atmósfera siguen siendo potentísimas, incluso cuando el ritmo envejece. Me interesó más la pregunta sobre qué puede hacer una persona con una tecnología que la libera de la sociedad y al mismo tiempo la aísla de ella que muchos de los episodios concretos del viaje.

