
LECTURA
La isla misteriosa
MI RESEÑA
◆Lo que más me divirtió de La isla misteriosa fue ver cómo Verne convierte la supervivencia en una celebración casi obsesiva del conocimiento aplicado. Los náufragos no esperan pasivamente un rescate. Observan, fabrican, cultivan, calculan y transforman el territorio hasta que la isla empieza a sentirse como un laboratorio gigantesco. Esa confianza decimonónica en ciencia e ingeniería es contagiosa, aunque también puede volver la novela lenta cuando cada solución recibe explicaciones extensas. El misterio que rodea ciertas ayudas inexplicables mantiene una segunda corriente de tensión y evita que todo sea simplemente un manual de colonización. Hoy también leo con reservas algunas ideas de dominio sobre la naturaleza y ciertos supuestos de época. Pese a su longitud, disfruté enormemente la mezcla de aventura, inventiva y misterio. Pocos libros transmiten con tanta claridad el placer de resolver un problema utilizando lo que se sabe y lo que se tiene a mano.

