
LECTURA
La hojarasca
MI RESEÑA
◆Leer La hojarasca después de conocer el Macondo de otras novelas tiene algo de excavación. Están ahí varias obsesiones que después García Márquez desarrollaría con una seguridad enorme, pero todavía se perciben en una forma más áspera. Me interesó la decisión de encerrar casi toda la acción en un lapso mínimo y dejar que tres conciencias abrieran hacia décadas de resentimiento, memoria y transformación del pueblo. Esa estructura exige atención y en algunos momentos se volvió más opaca que reveladora. Las voces no siempre adquieren la misma fuerza y la fragmentación puede enfriar el conflicto, pero la atmósfera es potentísima. El calor, el encierro y la hostilidad colectiva terminan importando tanto como la situación central. No la considero una obra plenamente madura, pero sí una novela donde ya se puede reconocer, en estado concentrado y algo indócil, el universo que vendría después.


