
LECTURA
El otoño del patriarca
MI RESEÑA
◆Tuve que aprender a leer esta novela mientras avanzaba. Las frases extensas, las voces que se mezclan y el tiempo que parece doblarse sobre sí mismo me negaban la comodidad de una narración ordenada. Al principio lo viví como resistencia. Después empecé a comprender que esa desorientación tenía relación con el poder que la novela describe, un régimen donde rumor, mito, miedo y realidad ya no pueden separarse con facilidad. No disfruté cada página. Hay repeticiones deliberadas que me agotaron y momentos en los que la densidad del lenguaje me obligó a retroceder, pero sería injusto confundir dificultad con fracaso. La imagen del dictador encerrado dentro de su propia omnipotencia me impresionó profundamente. Admiro mucho el proyecto y varios de sus pasajes, aunque mi experiencia fue más de fascinación exigente que de placer continuo.


