
LECTURA
El motel del voyeur
MI RESEÑA
◆Lo que me incomodó de El motel del voyeur no fue únicamente el hombre observado por Talese, sino la posición del propio periodista frente a ese material. La premisa es éticamente repulsiva, claro, pero el verdadero problema de lectura apareció cuando empecé a preguntarme qué responsabilidad tiene el periodista al convertir décadas de invasión de intimidad en una historia y cuánto puede confiar en un narrador que ha construido su identidad alrededor de mirar a otros sin permiso. Esa tensión podría haber producido un libro extraordinario. En cambio, la falta de verificación de algunas afirmaciones y las controversias alrededor de la fiabilidad del material terminan debilitando la autoridad de todo el proyecto. Talese sigue escribiendo con una capacidad notable para convertir observación en escena y precisamente por eso el dilema resulta más incómodo. Tres estrellas, no porque el tema me ofenda, sino porque un trabajo periodístico tan dependiente de una fuente exige una solidez factual que aquí nunca sentí completamente asegurada.