
LECTURA
Del amor y otros demonios
MI RESEÑA
◆Hay algo febril en Del amor y otros demonios que me atrapó desde muy temprano. La Cartagena colonial no aparece como fondo pintoresco, sino como un espacio atravesado por jerarquías, supersticiones, religión, enfermedad y deseos que las instituciones intentan nombrar antes de comprender. Me interesó especialmente esa disputa por el significado, quién decide qué es fe, qué es enfermedad, qué es pecado y qué merece ser castigado. Al mismo tiempo, no pude leer ciertas relaciones sin incomodidad y agradecí que esa incomodidad me impidiera romantizar por completo una historia que podría invitar a hacerlo. García Márquez escribe con una sensualidad extraordinaria, aunque por momentos la belleza de la prosa suaviza realidades bastante crueles. La novela me sedujo por su atmósfera y sus preguntas, pero preferí mantener una distancia crítica frente a aquello que su lenguaje vuelve tentadoramente hermoso.


