
LECTURA
Tormenta
MI RESEÑA
◆Primero me ganó por la imaginación del mundo y después me obligó a preguntarme cuánto estaba dispuesto a perdonarle por esa imaginación. El Japón steampunk, las máquinas alimentadas por una industria destructiva y el vínculo con una criatura mitológica forman una combinación visualmente potentísima. Yukiko tiene energía y su relación con Buruu aporta una intimidad que equilibra la escala política de la historia. Lo más difícil es el comienzo, cargado de vocabulario, explicaciones y nombres que hacen difícil entrar. Una vez dentro, el ritmo mejora muchísimo. También hay elementos de la apropiación estética japonesa que hoy leo con más reservas que cuando este tipo de fantasía se publicaba sin tanta discusión. La novela tiene defectos evidentes, pero su furia ecológica y su capacidad para convertir el mundo en una máquina hermosa y tóxica dejaron una impresión fuerte. No siempre me convenció cómo lo cuenta. Sí me convenció de que quería seguir mirando.

