
LECTURA
Nuncanoche
MI RESEÑA
◆Desde la primera página, Kristoff avisa que no piensa comportarse con discreción. La voz es barroca, irreverente, violenta y llena de notas al pie que interrumpen la acción para contar otra historia, burlarse del mundo o ampliar una crueldad. Entiendo perfectamente por qué esa forma de narrar irrita a algunos lectores. A mí terminó seduciéndome porque la personalidad del libro nunca se separa de la de Mia. La academia de asesinos podría haber sido una fantasía oscura bastante convencional, pero Kristoff la llena de religión, política, humor negro y una mitología de sombras que hace que el entrenamiento tenga algo más que pruebas sangrientas. Hay exceso. Sexo, violencia, metáforas y explicaciones compiten constantemente por atención. No lo considero un defecto accidental, sino una apuesta que a veces se pasa de la raya. Disfruté incluso muchas de sus desmesuras. Prefiero una novela que arriesga una voz demasiado fuerte a otra que jamás consigue tener una.

