
LECTURA
Siega
MI RESEÑA
◆Una sociedad que ha vencido a la enfermedad, el envejecimiento y la muerte podría parecer una utopía hasta que aparece la pregunta que sostiene Siega. Si nadie muere de forma natural, ¿quién decide quién debe hacerlo? Shusterman toma esa contradicción y la convierte en una institución con códigos, rituales, diarios y distintas filosofías morales. Ahí encontré el verdadero centro de la novela. Citra y Rowan importan, pero el verdadero personaje del libro es el sistema que intenta volver ética una tarea inevitablemente violenta. Los diarios de los segadores interrumpen la acción para discutir compasión, poder y corrupción y en vez de frenar la novela ampliaron mi interés. Hay elementos juveniles más familiares y alguna relación que podría haberse desarrollado con menos previsibilidad. La premisa no se agota en ser ingeniosa. Obliga a pensar en qué ocurre cuando una sociedad elimina casi todas las consecuencias naturales y después tiene que inventar una institución humana para reemplazarlas.


