
LECTURA
Niña buena, niña mala
MI RESEÑA
◆La voz de esta novela es lo que más incomoda. Annie no solo carga con el hecho de ser hija de una asesina. Está intentando descubrir qué parte de una identidad puede heredarse, aprenderse o rechazarse. Esa pregunta sobre naturaleza y educación sostiene un thriller que, en manos menos cuidadosas, habría podido reducirse a una provocación morbosa. Ali Land consigue momentos psicológicamente intensos y una sensación persistente de vigilancia interior. También noté cierta manipulación. Algunos personajes están trazados para aumentar nuestra desconfianza y varias situaciones empujan demasiado hacia el efecto, pero la oscuridad no me pareció gratuita. La novela me hizo dudar menos de qué ocurrirá que de algo más perturbador, qué significa intentar ser buena cuando tu referencia más cercana del mundo está profundamente deformada.