
LECTURA
La montaña mágica
MI RESEÑA
◆No sentí que leyera esta novela. Sentí que entraba en un lugar donde el tiempo obedecía otras reglas. El sanatorio convierte días, meses y años en una materia extraña y Mann aprovecha ese aislamiento para hablar de enfermedad, deseo, educación, muerte, política y una Europa que todavía no sabe hasta dónde va a quebrarse. Hans Castorp llega como alguien relativamente ordinario y poco a poco, el lugar lo transforma menos por acontecimientos espectaculares que por conversaciones, rutinas y la sensación de vivir fuera del ritmo común. Hay páginas de discusión intelectual que exigen una paciencia considerable. Algunas me parecieron fascinantes. Otras, francamente agotadoras. Lo curioso es que incluso ese cansancio termina integrándose en la experiencia. La novela quiere que uno sienta la dilatación del tiempo, no solo que la entienda. No recomendaría leerla buscando una trama que avance con urgencia. La disfruté como una larga inmersión en ideas y atmósferas. Pocas obras me han hecho sentir con tanta claridad que el tiempo también puede ser un personaje, una enfermedad y una forma de educación.