
LECTURA
La emperatriz de los helados
MI RESEÑA
◆Confieso una razón bastante frívola para entrar en La emperatriz de los helados. Quería una novela donde la historia del helado importara de verdad. Capella aprovecha ese punto de entrada para construir un relato de corte, deseo y negociación política en el que la comida se vuelve una forma de poder y seducción. La recreación del siglo XVII es vistosa y tiene un placer casi sensorial por ingredientes, texturas y espacios. También se nota que la novela quiere entretener antes que interrogar demasiado su propio romanticismo. Algunos personajes se acomodan con facilidad a funciones conocidas y la sensualidad puede sentirse más calculada que espontánea. Esa ligereza me pesó poco porque nunca le exigí severidad histórica. La disfruté como una ficción histórica juguetona, con suficiente intriga para sostenerse y una obsesión culinaria que le da una identidad bastante más memorable que la de muchos romances de corte.