
LECTURA
El fabricante de muñecas
MI RESEÑA
◆Hay algo muy delicado en utilizar un cuento de muñecas para acercarse a la ocupación nazi sin quitarle gravedad histórica. Romero trabaja con la lógica de la fábula, con objetos que sienten, magia y una maldad reconocible, pero debajo hay una reflexión bastante seria sobre identidad, deshumanización y la necesidad de conservar una parte de uno mismo cuando el mundo insiste en reducir a las personas a categorías. Me conmovió esa mezcla de inocencia y oscuridad. En ocasiones la simplificación propia de un libro dirigido a lectores jóvenes hace que ciertos conflictos históricos pierdan matices, pero también permite que ideas enormes entren sin convertir la novela en una lección. Su ternura nunca me pareció ingenua. Sabe que la imaginación no borra el horror, pero puede ofrecer un lenguaje para atravesarlo.