
LECTURA
El Cantar de Shannara
MI RESEÑA
◆Después de Las Piedras Élficas esperaba que Brooks siguiera expandiendo el mundo, pero lo que más me interesó fue ver cómo la magia deja de sentirse como una herramienta y empieza a parecerse a una tentación. Brin y Jair heredan poderes parecidos y los viven de maneras muy distintas, y esa diferencia vuelve más íntimo un conflicto que podría haberse quedado en otra misión para salvar las Cuatro Tierras. El viaje de Brin tiene una oscuridad que no recuerdo con la misma fuerza en los dos libros anteriores. A la vez, el recorrido de Jair introduce personajes que disfruté mucho y evita que la novela se encierre en un solo tono. Hay tramos donde Brooks vuelve a demorarse en desplazamientos y descripciones, y la separación entre ambas líneas no siempre mantiene la misma tensión. Aun con eso, sentí que la trilogía cerraba mostrando hasta dónde había evolucionado desde su comienzo. No supera para mí a Las Piedras Élficas, pero confirma que Shannara ya había encontrado una identidad propia.

