
LECTURA
Diario del Bunker
MI RESEÑA
◆La claustrofobia no proviene solo del espacio cerrado, sino de la ausencia de una explicación que permita convertir el horror en algo ordenado. Brooks escribe desde una voz directa, casi desnuda y esa falta de ornamento hace que las relaciones dentro del búnker se sientan todavía más frágiles. El libro es duro, pesimista y deliberadamente reacio a ofrecer consuelo. Entiendo a quienes lo rechazan precisamente por eso. Hay lectores para quienes la falta de respuestas puede sentirse menos como una decisión artística que como una frustración. La incertidumbre es el verdadero experimento y ahí encontré su fuerza. Más que preguntarme qué quiere el captor, terminé observando qué hace el encierro con la idea que cada personaje tiene de sí mismo.