
LECTURA
The Tibetan Book of Living and Dying
MI RESEÑA
◆No salí de este libro pensando más en la muerte. Salí prestando más atención a la manera en que una vida cambia cuando se acepta que la muerte no es una anomalía. Esa inversión fue inesperada. El texto une práctica espiritual, compasión y acompañamiento con una seriedad que impide convertir el tema en consuelo fácil.
Algunas secciones sobre estados intermedios y cosmología tibetana me exigieron paciencia. No sentí necesidad de asumirlas como descripciones literales de lo que ocurre después para seguir leyendo con respeto. La enseñanza sobre impermanencia fue distinta. Contemplar que algo termina no lo vuelve menos valioso. Puede volver más precisa la forma de estar con ello mientras existe.
También me marcó el énfasis en acompañar a quien muere sin reducir ese momento a procedimientos, miedo o prisa. Esa parte me hizo pensar en la muerte como una experiencia humana que también pertenece a quienes permanecen alrededor de la persona que se va.
Es un libro denso, espiritual y exigente. No todo conectó conmigo de la misma manera. Aun así, pocas lecturas sobre la muerte me hicieron sentir tanto respeto por la vida concreta y tanta necesidad de no posponer ciertas formas de presencia.