
LECTURA
Un triste ciprés
MI RESEÑA
◆Aquí Christie me interesó menos por el juego de sospechosos que por la ambigüedad emocional que rodea el caso. Un triste ciprés dedica tiempo a construir celos, afectos, expectativas de herencia y esa clase de resentimiento que puede parecer perfectamente comprensible hasta que se convierte en evidencia contra alguien. Poirot entra en una historia que ya tiene peso psicológico y social y eso cambia el tono respecto de otros misterios más juguetones. El componente judicial añade presión sin exigir grandes trucos escénicos. Hay momentos en que la novela parece más melodramática de lo habitual, pero esa intensidad sirve para que la investigación no sea solo una colección de pistas. Me gustó cómo Christie obliga a separar una emoción sospechosa de una prueba real. No es de sus casos que más me deslumbraron por construcción, pero sí uno donde la pregunta sobre lo que creemos de una persona cuando ya tenemos una narrativa convincente resulta especialmente efectiva.


