
LECTURA
El Mesías de Dune
MI RESEÑA
◆Esta continuación se lee casi como una refutación deliberada de la lectura heroica que podía hacerse del primer libro. Herbert reduce la aventura y aumenta las conversaciones, las conspiraciones y el peso de las consecuencias. Paul ya no es interesante por lo que puede conquistar, sino por la prisión que construyen el poder, la imagen pública y la capacidad de anticipar posibilidades. Ese cambio vuelve la novela más fría y mucho menos espectacular. Entiendo perfectamente a quien la siente como un descenso después de Dune. A mí me produjo el efecto contrario. Me obligó a reconsiderar cuánto del triunfo anterior había sido narrativamente seductor precisamente para que después pudiéramos ver su costo. Hay pasajes filosóficos densos y algunas maniobras políticas se explican más de lo que se dramatizan. Prefiero una secuela que cuestiona el mito que acaba de crear antes que una que simplemente ofrece otra victoria de mayor tamaño.
