
LECTURA
El destino de la corona
MI RESEÑA
◆Esperaba que la segunda parte aprovechara todo lo que El juego de la corona había dejado preparado y en cambio, sentí que perdía algo de su encanto al intentar volverse más oscura y más grande. La ambientación rusa continúa siendo atractiva y hay buenas ideas sobre poder, deber y las consecuencias de utilizar la magia como instrumento político. Los personajes pasan demasiado tiempo reaccionando a circunstancias que los separan de aquello que hacía interesante su dinámica inicial. El ritmo se vuelve pesado, algunas decisiones emocionales me costaron creerlas y la magia parece menos maravillosa justo cuando debería estar alcanzando su mayor importancia. No es una secuela vacía. Completa conflictos y ofrece momentos que agradecí después de haber acompañado a Vika y Nikolai, pero la experiencia fue más de obligación que de descubrimiento. Reconozco la ambición del cierre, aunque personalmente conecté mucho menos con él que con la promesa luminosa y competitiva del primer libro.