
LECTURA
Macbeth
MI RESEÑA
◆Trasladar Macbeth a una ciudad industrial dominada por policía, drogas y corrupción me parecía una propuesta hecha para Nesbø. Hay momentos en que la adaptación demuestra por qué. La ambición se vuelve inseparable de la adicción al poder y la atmósfera lluviosa, degradada, tiene una densidad casi física. El problema fue que saber de antemano la arquitectura de la tragedia redujo algo de la tensión y la novela se extiende mucho más de lo que esa inevitabilidad necesita. Algunas equivalencias con Shakespeare me parecieron ingeniosas. Otras me hicieron demasiado consciente del ejercicio de adaptación. No la considero un fracaso, porque hay violencia moral, culpa y deseo suficientes para justificar el traslado, pero respeté más el proyecto de lo que disfruté su ejecución. En varios momentos sentí a Nesbø esforzándose por encajar dentro de Macbeth en lugar de hacer que Macbeth desapareciera dentro de Nesbø.


