
LECTURA
Las cuatro estaciones I: Primavera y verano
MI RESEÑA
◆Este volumen terminó siendo una de las mejores respuestas a la idea de que Stephen King solo sabe escribir terror. Aquí lo que cambia de un relato a otro no es únicamente el género, sino la forma en que entiende distintas presiones sobre una persona, desde la amistad y la culpa hasta la ambición, la memoria, el miedo y la necesidad de contar. No todos los textos me parecieron igual de poderosos y esa desigualdad es inevitable en un volumen de dos piezas tan distintas, pero los mejores tienen una precisión emocional que a veces se pierde cuando King dispone de ochocientas páginas. Agradecí especialmente descubrir cuánto confía en sus personajes cuando no necesita sostener una maquinaria sobrenatural alrededor. Hay oscuridad, por supuesto, pero proviene con frecuencia de decisiones muy humanas. El conjunto amplió mi imagen del autor. No sentí que estuviera saliendo del horror, sino demostrando que su verdadera obsesión siempre ha sido observar qué hace la gente cuando algo la pone contra su propio límite.


