
LECTURA
Una familia casi perfecta
MI RESEÑA
◆Hay un miedo muy reconocible detrás de Una familia casi perfecta, descubrir que la imagen que construiste de tu propia familia quizá dependía de no mirar demasiado de cerca. Jane Shemilt sabe aprovechar esa grieta y la narración tiene momentos muy efectivos cuando Jenny reconstruye conversaciones, rutinas y señales que antes parecían inocentes. El problema fue que la novela me pidió paciencia durante demasiado tiempo sin recompensarla siempre con una evolución equivalente. Ciertas revelaciones parecen organizadas más para mantener el misterio que para profundizar en los personajes y el tono emocional puede volverse repetitivo. La idea de una madre comprendiendo cuánto desconocía de sus hijos tiene fuerza suficiente para sostener gran parte del libro. La ejecución, en cambio, nunca terminó de alcanzar la intensidad que prometía. Hubo una buena premisa psicológica, aunque la experiencia completa se sintió más dilatada que reveladora.