
LECTURA
Habana Réquiem
MI RESEÑA
◆En la novela negra valoro especialmente cuando una ciudad deja de ser fondo y empieza a presionar las decisiones de todos. Habana Réquiem consigue justamente eso. La Habana de Vladimir Hernández está hecha de desgaste, humor, precariedad, burocracia y una violencia que no necesita exhibirse todo el tiempo para sentirse cerca. El caso policial ofrece dirección, pero mi interés estuvo en el ambiente y en la manera en que la investigación atraviesa distintas capas de una ciudad poco turística y nada idealizada. Algunos personajes secundarios aparecen con más fuerza que desarrollo y la trama puede sentirse convencional cuando se separa de su contexto. En cambio, cuando investigación y realidad social se mezclan, el libro gana identidad. Lo recuerdo menos por una intriga concreta que por la sensación de moverme dentro de un lugar donde cada respuesta parece tener un costo.