
LECTURA
Violín
MI RESEÑA
◆Hay varias cosas en Violín que normalmente me atraen mucho de Anne Rice, entre ellas el duelo, la sensualidad, la obsesión artística, los fantasmas y una relación casi física con la belleza. El problema fue que aquí todos esos elementos parecieron competir por intensidad en lugar de reforzarse. La música está escrita con auténtica pasión y hay momentos donde la prosa alcanza esa cualidad febril que Rice dominaba como pocas autoras. También hay largos pasajes en los que la emoción se prolonga hasta perder parte de su fuerza. Triana me interesó más cuando su dolor era concreto que cuando la novela lo elevaba constantemente hacia lo grandioso. No me arrepiento de haberla leído. Tiene imágenes y estados de ánimo que permanecen, pero fue una experiencia desigual, fascinante por ráfagas y agotadora en otras, demasiado enamorada de su propia intensidad para mi gusto.
