
LECTURA
Los jugadores de titán
MI RESEÑA
◆Philip K. Dick puede tomar una premisa absurda, un mundo reorganizado alrededor de juegos, apuestas y poderes que apenas comprendemos, y usarla para hablar de quién controla las reglas. Esa capacidad sigue siendo lo que disfruto incluso cuando la novela se desordena. Aquí hay ideas sobre esterilidad, poder político, identidad y manipulación que aparecen a una velocidad mayor que la capacidad del argumento para desarrollarlas. Algunos personajes, especialmente las mujeres, cargan con actitudes que han envejecido mal y la lógica del mundo puede sentirse arbitraria, pero el caos tiene una energía muy particular. Nunca sabía qué concepto iba a aparecer en la página siguiente. No es el Dick más elegante ni el más profundo, pero sí conserva esa imaginación paranoica que convierte una aventura extravagante en una sospecha sobre la realidad social.