
LECTURA
La estación de la calle Perdido
MI RESEÑA
◆New Crobuzon me produjo una mezcla extraña de fascinación y repulsión, que sospecho es exactamente el efecto buscado. Miéville no construye una ciudad para que resulte bonita ni fácilmente cartografiable. La llena de especies, industrias, residuos, política, ciencia, magia y desigualdad hasta que parece existir más allá de la historia que estamos leyendo. Ese exceso puede ser agotador. Hay páginas donde la imaginación se expande en tantas direcciones que el argumento parece quedarse esperando y no recomendaría el libro a quien necesite una narración limpia. Acabé aceptando esa exuberancia como parte de la experiencia. Lo grotesco, lo biológico y lo fantástico se mezclan sin pedir permiso y pocas veces una ciudad ficticia me ha parecido tan material. Sus defectos nacen del mismo impulso desmedido que hace que sea imposible confundirla con cualquier otra fantasía.