
LECTURA
La peor señora del mundo
MI RESEÑA
◆Hay libros infantiles que confían demasiado en la moraleja. Este confía en la exageración y por eso envejece mejor. La maldad de la señora de Turambul es tan desproporcionada que deja de buscar realismo y entra en el terreno de la fábula cómica, donde el absurdo permite hablar de abuso, miedo y resistencia sin ponerse solemne. Me hizo gracia que la solución al problema conserve la misma lógica torcida que gobierna todo el cuento. No sermonea al personaje, juega con sus propias reglas. Las ilustraciones forman parte inseparable del humor y de esa incomodidad deliciosa que provoca el relato. Es corto, cruel y muy divertido, pero debajo de la carcajada hay una idea bastante seria sobre lo que ocurre cuando una comunidad deja de obedecer al miedo.