
LECTURA
El prodigio
MI RESEÑA
◆La paciencia aquí no es opcional y ese ritmo explica por sí solo que la novela divida tanto. Durante muchas páginas parece que casi nada cambia. Una enfermera observa, una niña persiste, un pueblo interpreta y el lector busca una explicación, pero precisamente en esa repetición empecé a sentir el verdadero conflicto. Donoghue enfrenta medicina, fe, superstición, espectáculo público y necesidad emocional sin convertir a una sola postura en caricatura absoluta. Lib puede ser frustrante en su seguridad racionalista, pero agradecí verla obligada a mirar aquello que sus categorías no explican bien. No es un misterio que busque adrenalina. Para mí terminó siendo más interesante como una novela sobre lo que ocurre cuando una comunidad necesita creer algo y alguien intenta medir esa creencia.