
LECTURA
Sombras
MI RESEÑA
◆Esta segunda parte aumenta el horror hasta un punto casi agotador. Bick multiplica escenarios, grupos y perspectivas y esa amplitud hace que el mundo parezca realmente descompuesto, pero también vuelve la narración mucho más difícil de seguir. Hubo momentos en que la violencia constante dejó de sorprenderme y empezó a funcionar como ruido. Pese al cansancio, reconozco que la novela no suaviza las consecuencias del colapso ni ofrece seguridad artificial a sus personajes. Lo que más me interesó fue ver cómo diferentes comunidades intentan convertir el miedo en reglas, poder y pertenencia. Es menos limpia que Cenizas y bastante más exigente, pero también más ambiciosa. No siempre disfruté el recorrido. Sí respeté hasta dónde estaba dispuesta a llevarlo.