
LECTURA
Asedio y tormenta
MI RESEÑA
◆La secuela mejora cuando sale de la lógica más cerrada del primer libro y empieza a pensar en poder político, propaganda y responsabilidad. Bardugo amplía Ravka, introduce personajes con mucha más presencia y obliga a Alina a enfrentar algo más interesante que una amenaza externa, qué significa convertirse en símbolo para otras personas. El tramo central pierde impulso y algunas tensiones sentimentales se estiran demasiado, de modo que por momentos sentí que la historia avanzaba alrededor del conflicto en vez de atravesarlo. Lo que termina imponiéndose, para mí, es la ambición. No todo encaja con la misma precisión, pero el mundo se vuelve más grande y la protagonista empieza a cargar con consecuencias que ya no pueden resolverse solo con talento o deseo.